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lunes, 2 de febrero de 2015

El capital humano



 Dir. Paolo Virzì (2014)



La confirmación del renacer del cine italiano se concretó la noche de los  Óscar 2014. Ese día,  la película de Paolo Sorrentino La gran Belleza consiguió el Óscar a la mejor película de habla no inglesa.  Hacía 16 años que la cinematografía italiana no resultaba premiada en tan mediático acontecimiento. Esa vez fue Roberto Bellini con La vida es Bella el ganador. De momento Italia ha recolectado trece estatuillas a la Mejor Película de habla no inglesa, una más que Francia, lo que evidencia la importancia  y trascendencia del cine italiano a lo largo de la historia.
 
Durante los últimos años, consagrados directores han vuelto a firmar películas a la altura de sus mejores obras;  los siguientes títulos evidencian esta afirmación: Que extraño llamarse Federico,  Ettore Scola ; Cesar debe morir, Paolo y Vittorio Taviani;  Vincere, Marco Bellocchio;  Tú y yo, Bernardo Bertolucci.

En el año 2011 Nanni Moretti  nos regaló Habemus papam;  Giuseppe Tornatore hizo lo propio con  La Mejor oferta (2013); dos excelentes películas que demuestran el estado de forma de estos dos realizadores.

Moretti y Tornatore sirven de enlace entre los ilustres veteranos y los ya afamados directores nacidos a partir de los años 60. Con un discurso narrativo personal y comprometido, Paolo Sorrentino (Il Divo), Matteo Garrone (Gomorra), Emanuele Crialese (Terraferma) y Paolo Virzi (La prima cosa bella), constituyen lo más novedoso del escaparate de la cinematografía italiana.




El éxito de crítica y público del film El capital humano, y los 7 premios David di Donatello de 2014, encumbran en lo más alto del panoráma actual del cine transalpino al realizador Paolo Virzi.

Virzi, en su adaptación cinematográfica de la novela homónima del estadounidense Stephen Amidon,  trasladada a la rica Lombardía: la ambición, la especulación y la degradación moral y ética de toda una clase social sin escrúpulos, cuyo único objetivo es engordar sus bolsillos, su vanidad y su ego.



Rodada como un thriller y ejecutada con brillantez, destaca por la excelente interpretación de todos los actores,  por una bella fotografía y un sugestivo guión, donde, como en un puzle,  se van encajando todas las piezas que dan sentido a la historia.

No hay duda, el cine italiano ha vuelto; esperemos que para quedarse...