Dir. Jan Ole Gerster (2012)
Oh Boy es la crónica de veinticuatro horas de la vida de Niko; un joven que hace dos años que ha abandonado sus estudios universitarios y navega sin rumbo, sin trabajo, sin chica, sin café…, por el mar de la vida de una gran ciudad: Berlín. A lo largo de la película, Niko busca, en el estímulo y el disfrute del sabor de un café imposible, el reposo necesario para poner un poco de orden a sus dudas existenciales: que quiero para mí, que busco, que espacio quiero ocupar y como quiero participar de lo que me ofrece la vida. Pero todo juega en su contra, y lo cotidiano se conjura contra él para no poder concretar nada: su novia lo deja harta de su falta de estímulos, el padre descubre su mentira, una antigua compañera de colegio aparece súbitamente en su vida,…

Jan Ole Gerster, en su primera película, narra, en tono de comedia negra, el devenir del personaje protagonista. Para dar credibilidad a su obra, el autor se apoya en una bellísima fotografía en blanco y negro, una banda sonora excelente y la magnífica interpretación de Tom Schilling. Las situaciones cotidianas que vive Niko, por momentos, nos trasladan, con otros paisajes, a las crueles e irónicas situaciones de After Hours, rodada en 1985 por Martin Scorsese, o a las primeras comedias neoyorquinas de Woody Allen.

En 2012, Oh Boy obtuvo 6 premios del Cine Alemán, entre ellos: el de mejor película, director y guión.

